Si nunca te has sentado en una silla de gravedad cero, te estás perdiendo una de las mejoras más sencillas que puedes hacer en tu jardín o patio. Inspiradas originalmente en la posición neutra del cuerpo que utilizan los astronautas durante el despegue, estas sillas distribuyen el peso de manera uniforme y alivian la presión sobre la espalda, las caderas y las piernas.
¿Qué la hace diferente de una tumbona convencional?
Una tumbona estándar te mantiene en una posición reclinada fija. Una silla de gravedad cero te permite ajustar el ángulo hasta que las piernas queden a la altura del corazón, que es la posición que la mayoría de los fisioterapeutas recomiendan para reducir la hinchazón y la tensión en la zona lumbar después de pasar un largo día de pie.
Diseñada para el uso diario al aire libre
Busca una estructura metálica reforzada con una capacidad de carga adecuada para el peso real, un cojín extraíble que puedas lavar y una bandeja lateral para el café o el teléfono. Estos pequeños detalles marcan la diferencia entre una silla que usas una vez y una en la que pasas todo el verano.
Dónde destaca
Junto a la piscina, en el patio, en el camping o simplemente en el porche después del trabajo, una buena silla de gravedad cero demuestra su valor en casi cualquier entorno al aire libre.
